Esta noche esa música va dedicada a mí porque me está pasando lo que nunca imaginé, los maravillosos sucesos dulce-agrio-agridulce que organizan la complejidad de mi vida, de nuestras vidas. Gracias al cielo, no ha pasado nada irremediable y la operación de mi corazonsissimo salió bien aunque fue más complicado de lo que parecía.
Esta noche, queridísimo amadísimo, es la primera que me dejas dormir sola en casa. No salto de contenta, no. Sin embargo, es una noche chistosa por la manera como me comporto: escuchando música alta para no sentir que estás recuperándote en el hospital, mezclando yogurt con granola (algo que jamás considerarías como una cena) y comiendo noodles instantáneos que después comeré casi a oscuras y directamente de la olla, con malos modales y sin vergüenza. Me da risa porque no haría esto si no estuviéramos dos chilangos –mi perrito y yo- solos y medio muertos de frío en la humedad de noviembre en Toscana.
Mañana estarás como nuevo y quizá me sienta otra vez rara e inspirada pensando en la vida que nos llena, con toda su fuerza y gracia, convirtiendo a esta niña del timbre de abajo en tu esposa y a ese italiano nuevo en la colonia en mi esposo… convirtiendo en única mi primera vez en tantas cosas, incluida esta noche que duermo sola. QDTB amore mio!
2 comentarios:
Deseo que todo esté bien. Abrazos paisana, desde el cerro de la estrella.
Abrazos vecina! Checa tu mail, porfa.
Publicar un comentario en la entrada