Es así como empiezo el año: al 70% y no me da pena decirlo.
Esta mañana me desperté con la noticia del eclipse, el primero del año y el primero que me pasa por encima de la cabeza estando en este país. Me parece muy raro que no me haya enterado antes. Aquí las cosas cambian sin tanto previo aviso pero por otra parte, la verdad es que estoy en un cierto tipo de hibernación que me entero de poco. Me ha pasado ya antes durante los dos inviernos que en Europa, tanto en España como en Italia.
Ya desde diciembre comienzo a morirme de sueño por las mañanas y cuando Ale se despide de mí antes de salir estoy en un cierto estado vegetativo que de las mañanas del invierno recuerdo su beso y el frío silencioso que se siente en toda la casa cuando se va.
Mientras escribo este primer post del año, la Luna cubre el sol con una sombra de uñita. Lo cubre un 70%. En la Tierra, al menos en el pedacito de campo desde donde escribo, los prados están congelados, parece que hay nieve y hay un silencio extraño.
Todavía estoy viendo el eclipse. En unos minutos el Sol se liberará de ese 70% de oscuridad y fascinación pero yo me quedaré (sospecho) algunas semanas más cubierta con ese mismo 70% pensando en que aún no me cae el veinte de que este ya es otro año, pensando en que el 2010 ya se fue, justo como deseé que se fuera desde noviembre, tratando de formular las nuevas estrategias de acción para este año nuevo, tratando de enunciar cosas que no tengo aún claras, probando a encontrar deshagogo a mis corazonadas.
Tengo un montón de cosas por hacer. Necesito una sobrecarga de energía y vitaminas, comer tantas frutas, bailar salsa, cocinar un buen, escribir como loca, aprender tantos sistemas aplicativos como una degenerada y aullar como mi Renatito cuando pongo a el delirio amoroso Handel a todo volumen. (Per te lasciai la luce o no Ale?)
Oscuridad y fascinación, la Luna que cubre al sol, el 70% de ánimo, serenidad y conciencia necesario para el nuevo round 2011. El 70%, dos de tres caídas sin límite de tiempo. Debo ser aún más sincera y reconocer que la situación es opaca, como el sol de esta fría mañana de enero. No me importa, soy necia. Por eso, con todo y lo oscuro que sea el sol y aunque el 70% sea un incierto, este año será mejor.
Que sea así para mí, que sea así para ustedes mis queridos lectores.
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