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jueves, 6 de mayo de 2010

Esta primavera no es seria

Carajo, es mayo y algunas personas todavía encienden el fuego en la chimenea. Desastre total. Hace frío, la primavera se pasó de largo, la humedad se me sube a las piernas y en pleno mayo he vuelto a los calentadores puesto que a una cierta hora por la tarde, de un momento a otro me dan unos dolores fríos en las piernas. Parezco reumática.

La gente anda medio desesperada. Yo misma lo estoy. Es mayo y se supone que a estas alturas de la partida el sol sería amable y propiciaría las primeras comilonas con los amigos a cielo abierto y toda la ropa invernal se separaría, envolvería y olvidaría. Nunca había amado tanto al sol como desde el momento en que pasé un invierno en Europa. Poco a poco me estoy transformando en un coso que apenas ve un rayito de sol en el horizonte, saca su silla al balcón, se lleva el desayuno al jardín y se contorsiona a medida que el sol cruza el cielo de la mañana. Ash.

Tengo en la cámara unas fotos que a alcancé a tomar en las únicas dos semanas en que esta fue una primavera seria. Las tenía guardadas para publicarlas cuando la lluvia y el mal tiempo fueran de una vez por todas recuerdos del duro invierno que pasó. Pero nada, no tengo mucho de qué presumir, jajajá.

El resto está más o menos. Algunos días mejor que otros. La semana pasada casi me sale otra mano cuando una abeja quedó atrapada en la ropa recién lavada que metía en los cajones. Extendía el cubresofá del chiquitín orejón y pzzzz, se me adormeció la palma de la mano, la mano y el brazo. En la locura que me agarró alcancé a ver una abejita en los pliegues. Así es, del sol ni sus luces. Apenas vino un rato lo suficientemente largo para tender la ropa mojada en el campo, contentar las abejas, traer los primeros turistas escandinavos a la península de la bota. Me dan risa, jajajá; andan por la vida en sandalias, en bermudas llamativas, playeras cotititas en el malecòn y siempre colorados.

En fin, dejo unas cuantas imágenes de la primavera poco seria que pasa por aquí. Son cinco días que llueve de corrido. Apenas salgo al campo a pasear al principito cuando llega una nueva nube negra y después de tres minutos todo es agua. Parece una de esas pelis con historias poco creíbles. Hasta escucho cuervos. Chanfles, esta es la Toscana, la tierra de los mejores vinos y del aceite de oliva, sin el sol cuando debe haber sol, las cosas empiezan a funcionar mal. Bueno, yo dije que así como venían las cosas iba a disfrutar y así lo haré.

Me averguenza decirlo pero nunca había visto un manzano en flor. (También me averguenza que este teclado no tenga diéresis para escribir español como se debe)

Flor de pesco, rosa y bello.


Si ven al sol, dìganle que quiero hablar con èl. Buontutto a tutti!

4 comentarios:

::júbilo::haku:: dijo...

talvez no sea tan calida como quisiera.. pero tiene flores.. uno aqui en la selva de asfalto.. ni eso

Maru dijo...

Yo estoy en otoño, en el sur de Chile, es húmedo, no hace frío,
pero este año no hubo verano, lo cual hace que el año se haga más largo esperando el esquivo calorcito por estos lados.

besos

Carolina dijo...

Hola! pues ya vente al calorcito :P te extrañamos por acá, nada + te desapareciste :D y ando preguntando por ti! cuidate mucho y avisanos cuando vuelvas a venir! Un beso!! :D

Venecia de Septiembre dijo...

Maru: Chile? Wow, ahora comienzo a conocer a su gente. Ya contaré por qué... saludos!

Júbilo: pues se cambian unas por otras. =)

Caro! No me desaparecí, andaba de parrada de recién casada! Un beso!