El sábado nos levantamos temprano para cargar el camión con las garrafas para dos familias, nosotros que somos tres y la de los tíos que son otros tantos. Nos montamos tres en el camión, el tío, Ale y yo que voy en calidad de aprendiz y fotógrafa. Me llevan dicièndome "asì aprendes", como lo haría cualquier nativo. tambièen me llevè mi perrito. Nos dirigimos a Aquilea, un pueblito del otro lado de los montes, cerca de la entrada a las montañas de la Garfagnana y los Apeninos. Tiempo estimado desde casa: 20 minutos.
La zona es conocida en Lucca por producir excelente aceite de oliva y vino. Además, durante el verano tiene lugar una de las sagras (comilonas al aire libre) más célebres de la ciudad. Lo que es mejor: la producción de este tipo de factorías y granjas es que el consumo es local y eso garantiza la calidad. Puesto que los italianos, y los toscanos en particular (a quienes conozco), son muy orgullosos de los productos de su tierra, son selectivos en lo que consumen y no escatiman en asegurarse las mejores cosas para cocinar y comer. Cuando un toscano va a otra región y entra al bar a tomar un vaso de vino se suele escuchar: “Danos un buen vino que nos guste, somos toscanos”. Sucede lo mismo con la comida: hortalizas, carnes, aves, pescado y más. Además, esa forma de consumo de los alimentos llamada “Cero kilómetros” es ya una forma de pensar en muchas partes de la península. Se trata de consumir los productos locales, que sabes cómo se producen, los conoces y, sobretodo, que no han tenido que viajar grandes distancias para llegar a la mesa.
Cada garrafa contiene 54 kilos de vino (no sé aún por qué lo miden en kilos). Nosotros contamos con 8 garrafas y generalmente nos duran 10 meses. (Ahora que estaré un año completo, que me estoy acostumbrando al vino durante la comida y la cena, y que de vez en cuando me hurto una botella del granero cuando realizo cenas con mis amigos, se me hace que durará un poco menos).
Son más de 30 años que mi suegro adquiere en esa factoría el vino. Un día, cuando era mucho más joven, su padre lo envió a esas viñas a conseguir unas garrafas porque el vino de casa se había agotado. En esa ocasión no encontró al campesino que le abastecía y le recomendaron ir con otro viticultor de la aldea. Al encontrarlo, le dio una botella para llevarla a su padre de modo que lo probara. Más de treinta años han pasado desde esa vez, el vino siempre se ha comprado ahí y esos campesinos se han convertido en viejos amigos. El sábado, antes de llenar las garrafas, preparan una mesa con salames, jamón añejado, pan hecho en horno de leña y aceites con hierbas aromáticas. Eso fue a inicios de marzo, cuando todavía hacía frío. Se pasa a la mesa de una enorme cocina con una magnífica chimenea. Platicamos todos alrededor del fuego, se come lo que han dispuesto en la mesa, se bebe el vino con el que llenaran las garrafas. Se habla de la vida, de cómo es México, de la unión sagrada con la tierra.
No podía dejar pasar más días sin compartir una de las cosas que más me gustan de la vida aquí. A pesar de que en estos días tengo sueños raros en los que viajo a México y siempre me agarran las prisas para preparar mis maletas o que estoy en el mercado y me viene a la mente que tenía que tomar un avión o que estoy en un teleconcurso que consiste en llenar una maleta con salsa Valentina en el menor tiempo posible, estoy bien, estoy a gusto.
Buen fin de semana y buontutto a tutti!
6 comentarios:
GRACIAS
Por compartirme la belleza de la tierra donde vives, las costumbres y cómo has descrito tan bien la cotidianeidad de tus nuevos terruños.
Me da gusto que estés feliz, porque se nota.
Qué onda con tus sueños? quieres volver pronto a México eh?
Te mando muchos abrazos desde las faldas del cerro de la estrella, paisana, querida amiga.
que envidia esa vida europea de poblado pequeño!
Tengo envidia europea!! jajajajaja :D dice mi mamá que si me puedes mandar un libro con algún amiguito jajajajajajajajajajajajajajajajam :D no vene qué bueno de verdad me da mucho gusto leerte feliz y que disfrutes de la vida todos los días!!! Les mando un abrazo chicos!!!
Qué bonito post. Me recuerda a mis vacaciones de agosto pasado en Marina di Pietrasanta. ¡Algún día volveré creo!
Visitar La Toscana es una de las cosas en mi lista de "Cosas que hacer antes de:" Igual y me apunto una nueva "cosa" vivir en la toscana, pasan los años y el cuerpo me pide vida tranquila de campo, de tener un huerto, ahora vivo en un pueblo castellano-manchego pero me falta el verde, las montañas. Maravilloso tu post enhorabuena y sigue desfrutando! ;)
Brenda: Una parte de mí claro que quiere estar en México porque ahí también estoy bien. Pero también estoy bien aquí. Quizá sea la manera de ser mía: trato de estar bien siempre. Si tan sólo pudiera teletransportarme... pasaría un día aquí y un día allá.
El Cerro de la Estrella y su vista del valle.... ahhhh!
Júbilo: pues sí es como pueblo, es una organización bien distinta del espacio. Mi hermano le llama "tecnopueblo". haha!
Beka: acá me piden un sombrero de charro y una amiga. =)
Peonia: A veces los miércoles voy a chacharear al mercado a Marina di Pietrasanta. Los días están riquísimos !
Blanche: Ponle a tu lista el título "tengo que". Ponle fecha y aquí la montaña, el verde y el mar de la Toscana te esperan!!!
Queridos: Es un gusto recibirlos aquí y leer sus mensajes. Me llenan de un montón de buenas vibras!
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