En pocas palabras, la casa en Lucca se inundó y, al parecer, nos fue bien porque hubo algunas aldeas en donde el agua subió hasta casi dos metros de altura. Aún no sabemos el daño con precisión pero lo más seguro es que hay que comprar un montón de cosas nuevas. Lo peor es que continúa lloviendo y la alerta de que el río vuelva a salirse de su hueco sigue presente.
Nosotros estamos en Playa del Carmen. Este lugar es precioso. Sí, es como lo había visto en la tele. Un mar con tantos tonos de azul y verde no lo había visto nunca antes. Aunque estemos tumbados en la arena y bajo el sol, pensamos un muchito en la casa y en lo que tendremos que enfrentar cuando regresemos a Lucca...
Bu8eno, no quería dejar de dar un salto para desearles un cielo lleno de cosas buenas. Un buen porvenir para el 2010, mucho amor y una paz regordota y abundate. Amaos, sean felices y hagan felíz a las personas a su alrededor.
¡¡¡BUEN TODO !!!
BUON TUTTO!!!
5,4,3,2,1
¡Super 2010 a todas y todos !
jueves, 31 de diciembre de 2009
viernes, 25 de diciembre de 2009
Navidad, aunque bajo el agua, es esperanza
Aquí estoy, aquí seguimos. Estamos muy bien y a punto de irnos de luna de miel. Hace un año partimos hacia el norte, a la infinidad del desierto y siguiendo la ruta de la plata y ahora, in viaggio di nozze, nos vamos al sur. Nos iremos sin escalas a Playa del Carmen y de ahí tomaremos rumbo de regreso a la Ciudad de México pero "puebleando" por cuanto lugar nos parezca bueno para permanecer unos días. Y así las cosas.

Amigos míos: ¿qué les puede decir una chica recién casada aparte además de afirmar que la vida es maravillosa? Aunque en estos días ha habido momentos grises y opacos, lo cierto es que aún me parece un milagro que Ale y yo estemos juntos, a la manera como lo habíamos imaginado hace algunos años.
Además, diciembre está llena de fechas especiales para nosotros; por ejemplo, un 18 de diciembre nos conocimos, un 19 de diciembre pero 7 años después nos casamos, un 22 de diciembre nos hicimos novios. A veces pienso que todo es una especie de hermosa trampa que Dios nos tendió, dándonos como regalo este mes festivo y lleno de celebración.
Ayer, durante la eucaristía de Nochebuena, dí por terminados aquellos momentos grises que me perturbaron estos días. Además, todo lo bueno pesa mucho más que eso: papá se reunió con nosotros en la cena. Después de todo, ahora Ale y yo enfrentaremos situaciones ridículamente rosas pero también las que no lo serán. Por ejemplo, hoy en la mañana nos despertamos con la noticia de que nuestra casa está inundada y su padre fue rescatado por los bomberos. El Serchio, el río de mis sueños de los que ya les he contado aquí, se desbordó con la lluvias e inundó cuatro o cinco aldeas de Lucca, entre ellas la nuestra. Claro, esto nos pone muy tristes y no creímos nunca tener esta situación al empezar nuestro viaje de luna de miel.

Deseo aprovechar esta realidad para desearles a todos ustedes una Navidad dulce y pedirles también que no se olviden de las personas que viven en la tragedia de la guerra, del hambre, del frío, de la cárcel, de la enfermedad y de la injusticia. Lo más probable es que hayamos perdido los muebles de la planta baja y los electrodomésticos indispensables para enfrentar el frío del invierno cuando regresemos a Italia. Nosotros, desde la otra parte del mundo, no podemos hacer nada pero esto me obliga a pensar que, no obstante todo eso, seguimos siendo afortunados porque hemos sido bendecidos con la esperanza que otorga el matrimonio y el amor hacia el otro. Navidad es también eso, es esperanza y es sonreír y sentirse cobijados a pesa de tener el primer nivel de nuestra casa bajo el agua.
¡Felíz Navidad!
ñ_ñ
lunes, 21 de diciembre de 2009
¡Vivaaaa!
Ahora es oficial:
¡Estamos casados!
El recuento de los detalles los contaré poco a poco esta semana. La noche del viernes hice un minuto a minuto de la locura previa a la ceremonia que, por razones de tiempo, no pude publicar oportunamente en el blog.
Puedo decir que fue hermoso, espléndido, nuestro mejor día festivo juntos. Ale no se lo esperaba así y me ha llenado de satisfacción el haber superado sus expectativas. ¡Viva México! ¡Viva Italia! por ahí alguien gritó... La historia ha comenzado. ¡Viva el amor!
Les mando muchas bendiciones de mi parte. Créanme, son buenas cosas pues se las envìa alguien que es felìz y quiere hacer llegar a todos ustedes la gracia y lña dicha de la que Dios me ha dotado y nos ha colmado.
Les mando también un saludo desde esta habitación de hotel sobre la calle de Madero, donde vinimos a pasar las primeras noches de este gran viaje que acabamos de emprender. Tenía que ser aquí donde transcurrieran estos dos primeros dìas: en nuestro querido centro histórico.
Lo repito:
¡Viva la vida!
¡Viva el amor!
jueves, 10 de diciembre de 2009
9 días

Él y yo en el aeropuerto, por las calles, por las tiendas, por los cafès, por la ciudad, miel, miel, miel.
Hace ya casi una semanita que regresó a México. Además, en estos días hay casa llena. Hace unos días tambièn regresò mi hermano de Montreal. Además, Ale trajo al comité de su ciudad (hahaha!): amigos de su infancia que sí se apuntaron desde el verano a participar en la gran aventura mexicana, boda incluida.
De la celebración -debo decirlo- el tiempo me ha devorado por completo. Aún hay cosas pendientes y detalles qué revisar. Pero eso sí: será un gran día que reunirá la emoción que causa la esperanza del matrimonio, la familia extensa, amigos de todas las áreas en las que me he desempeñado, amigos de diversas nacionalidades, música, espectáculo, danza, banquetón y muchas sopresas más que no mencionaré por temor a que Ale descubra algo. Todo será sorpresa para él.
Ayyyy! Yo sólo veo esa cuenta regresiva hasta arriba de este blog y me pongo de nervios. Al menos, ahora està él conmigo para que los nervios se dividan en dos. Ayyyy! 9 días!!!
sábado, 5 de diciembre de 2009
Diciembre 5
Ale está en algùn punto sobre el Atlántico. Ya viene, se acerca, siento ya su respiraciòn. Llega a la Ciudad de México a las 6 de la tarde.
Ya viene, se acerca un año más de habernos conocido, un diciembre como éste. Un diciembre que cambió el rumbo de nuestras vidas, como lo hará éste también.
¡¡¡ Felìz cumpleaños mi precioso cielo azul !!!
Ya viene, se acerca un año más de habernos conocido, un diciembre como éste. Un diciembre que cambió el rumbo de nuestras vidas, como lo hará éste también.
¡¡¡ Felìz cumpleaños mi precioso cielo azul !!!
martes, 1 de diciembre de 2009
Llanto en paquete combo

Llevo varios días al punto del llanto. Hace un mes me probé por primera vez el vestido de novia que más me había gustado después de una exhaustiva búsqueda en innumerables boutiques de la ciudad. La escena fue breve pero intensa. Luego de trenzar los cuatro metros de cintas del corsette casi a obscuras, la chica que me ayudó a vestirme encendió la luz y ¡ BUAAAA ¡ por primera vez me vi vestida de blanco, de largo, de novia, de vida. Además fue justo allí que me cayó el veinte de lo que estaba haciendo, de lo que estoy preparando. También vi el rostro de mamá: estupefacta, contenta, con una sonrisa que sobrepasaba el contorno de su carita.
Hoy inicia diciembre. Afuera hace un tiempo precioso con cielo despejado, sol y un poco de aire. A decir verdad, yo me siento un tanto agotada puesto que organizar una boda en tan sólo dos meses es algo merece una medalla, sobre todo por el tipo de celebración que deseo. De hecho, he dejado un poco abandonado mi blog porque cuando regreso a casa por las noches los ojos se me cierran de sueño y cansancio y corro el peligro de caer de boca sobre el teclado. No obstante, quiero decir tanto sobre lo que se siente estar a un paso de la hora X.
Yo siempre lo he sabido y aceptado: soy cursi, sentimentaloide y llorona. Todos los días y a cualquier hora me vienen unas ganas de llorar como nunca antes. Y lloro, lloro pero lo hago riendo, gritando, poniéndome a cantar la música que pasan en la radio. Incluso he asistido a un par de bodas en la iglesia donde celebraremos la Eucaristía y, apenas entra el cortejo nupcial de un par de desconocidos, Venecia de Septiembre rompe en lágrimas. Estoy casi segura que el día de mi propia boda, en vez de pétalos y corazones a la salida de la iglesia, mis invitados deberán rociarme con agua con un atomizador porque para ese momento estaré completamente seca y deshidratada de tanto haber llorado. Pero sépanlo: son lágrimas de la más pura e intensa felicidad al cubo, con triple queso y en combo. De eso que no quepa duda.
Yo siempre lo he sabido y aceptado: soy cursi, sentimentaloide y llorona. Todos los días y a cualquier hora me vienen unas ganas de llorar como nunca antes. Y lloro, lloro pero lo hago riendo, gritando, poniéndome a cantar la música que pasan en la radio. Incluso he asistido a un par de bodas en la iglesia donde celebraremos la Eucaristía y, apenas entra el cortejo nupcial de un par de desconocidos, Venecia de Septiembre rompe en lágrimas. Estoy casi segura que el día de mi propia boda, en vez de pétalos y corazones a la salida de la iglesia, mis invitados deberán rociarme con agua con un atomizador porque para ese momento estaré completamente seca y deshidratada de tanto haber llorado. Pero sépanlo: son lágrimas de la más pura e intensa felicidad al cubo, con triple queso y en combo. De eso que no quepa duda.

Temas venecianos
Amar estas cosas,
Cuentos venecianos,
Es la neta,
Los días con sus noches,
Siendo la que soy
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