Proximamente

viernes, 25 de diciembre de 2009

Navidad, aunque bajo el agua, es esperanza

Aquí estoy, aquí seguimos. Estamos muy bien y a punto de irnos de luna de miel. Hace un año partimos hacia el norte, a la infinidad del desierto y siguiendo la ruta de la plata y ahora, in viaggio di nozze, nos vamos al sur. Nos iremos sin escalas a Playa del Carmen y de ahí tomaremos rumbo de regreso a la Ciudad de México pero "puebleando" por cuanto lugar nos parezca bueno para permanecer unos días. Y así las cosas.

Amigos míos: ¿qué les puede decir una chica recién casada aparte además de afirmar que la vida es maravillosa? Aunque en estos días ha habido momentos grises y opacos, lo cierto es que aún me parece un milagro que Ale y yo estemos juntos, a la manera como lo habíamos imaginado hace algunos años.

Además, diciembre está llena de fechas especiales para nosotros; por ejemplo, un 18 de diciembre nos conocimos, un 19 de diciembre pero 7 años después nos casamos, un 22 de diciembre nos hicimos novios. A veces pienso que todo es una especie de hermosa trampa que Dios nos tendió, dándonos como regalo este mes festivo y lleno de celebración.

Ayer, durante la eucaristía de Nochebuena, dí por terminados aquellos momentos grises que me perturbaron estos días. Además, todo lo bueno pesa mucho más que eso: papá se reunió con nosotros en la cena. Después de todo, ahora Ale y yo enfrentaremos situaciones ridículamente rosas pero también las que no lo serán. Por ejemplo, hoy en la mañana nos despertamos con la noticia de que nuestra casa está inundada y su padre fue rescatado por los bomberos. El Serchio, el río de mis sueños de los que ya les he contado aquí, se desbordó con la lluvias e inundó cuatro o cinco aldeas de Lucca, entre ellas la nuestra. Claro, esto nos pone muy tristes y no creímos nunca tener esta situación al empezar nuestro viaje de luna de miel.



Deseo aprovechar esta realidad para desearles a todos ustedes una Navidad dulce y pedirles también que no se olviden de las personas que viven en la tragedia de la guerra, del hambre, del frío, de la cárcel, de la enfermedad y de la injusticia. Lo más probable es que hayamos perdido los muebles de la planta baja y los electrodomésticos indispensables para enfrentar el frío del invierno cuando regresemos a Italia. Nosotros, desde la otra parte del mundo, no podemos hacer nada pero esto me obliga a pensar que, no obstante todo eso, seguimos siendo afortunados porque hemos sido bendecidos con la esperanza que otorga el matrimonio y el amor hacia el otro. Navidad es también eso, es esperanza y es sonreír y sentirse cobijados a pesa de tener el primer nivel de nuestra casa bajo el agua.



¡Felíz Navidad!

ñ_ñ

2 comentarios:

Yeyu dijo...

muchas felcidades a uds tb!!!
me gusto mucho este blog, lleno de amor, de esperanza, y a pesar de los contratiempos, seguir para adelante.
un beso grande y disfruten de la luna de miel
feliz año!!

BRENDA dijo...

Felicidades Vene y Ale!!
Aunque haya dificultades, siempre hay esperanza de que mañana todo irá mejor.
Les mando abrazos llenos de los mejores deseos ahora que empiezan una nueva etapa en su vida.