
Él y yo en el aeropuerto, por las calles, por las tiendas, por los cafès, por la ciudad, miel, miel, miel.
Hace ya casi una semanita que regresó a México. Además, en estos días hay casa llena. Hace unos días tambièn regresò mi hermano de Montreal. Además, Ale trajo al comité de su ciudad (hahaha!): amigos de su infancia que sí se apuntaron desde el verano a participar en la gran aventura mexicana, boda incluida.
De la celebración -debo decirlo- el tiempo me ha devorado por completo. Aún hay cosas pendientes y detalles qué revisar. Pero eso sí: será un gran día que reunirá la emoción que causa la esperanza del matrimonio, la familia extensa, amigos de todas las áreas en las que me he desempeñado, amigos de diversas nacionalidades, música, espectáculo, danza, banquetón y muchas sopresas más que no mencionaré por temor a que Ale descubra algo. Todo será sorpresa para él.
Ayyyy! Yo sólo veo esa cuenta regresiva hasta arriba de este blog y me pongo de nervios. Al menos, ahora està él conmigo para que los nervios se dividan en dos. Ayyyy! 9 días!!!
3 comentarios:
Hola amiga, paso a saludarte y a dejarte un abrazo.
besitos
Hola Vene, mucha suerte en tu boda y felicidades!!!
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh ya solo falta.. oh un dìa!!!
Y yo estarè ahì para dejar en imàgen algo tan bonito.. waa ya quiero llorar junto contigo!!!
Te veràs preciosa de blanco y acompañada del amor de tu vida!!!!!!!!
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