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sábado, 26 de septiembre de 2009

Cucú: Ya desperté

Desperté de mi letargo cuando se fue el verano y empezaron a caer las hojas de los árboles. Fue suficiente ir al centro histórico y ver cómo las hojas secas en toda la gama de marrón se levantaban al paso del auto. Fue ahí que dije Cazzo, é giá settembre! (Coño, ya es septiembre) y entonces desperté.


Sucede que en verano el calor rebasa los 36 grados centígrados. Lucca es una región muy húmeda y entonces la sensación de calor es aún mayor. Por las noches se medio duerme y hay días en que decido no asomar ni siquiera la nariz por la ventana porque el sol pica, quema, cocina al vapor. El aire es denso y dificultoso para respirar.


Siempre me ha hecho reír el hecho de que los italianos imaginen que, como soy mexicana, esté acostumbrada a esas temperaturas porque se piensa que en México sea o todo desierto o todo Cancún. Pero no. En la Ciudad de México el aire es fresco -casi frío- en la mañana y en la noche a pesar de que en el día la temperatura alcance los 28 ó 30 grados. Pero aquí hay un par de semanas en junio o julio (este año incluso en agosto) en que la temperatura rasca los 40 grados en el sur de Italia. Hasta ahora mi máximo este año aquí son los 38 grados y bueno… sobreviví. Ya es septiembre y ya casi se acaba.


En Lucca, septiembre se llena de fiesta. De hecho, el llamado Settembre Lucchese es una fiesta que coincide con el cambio de estación, el regreso a la temperatura sana (entorno a los 26 grados en el día, 16 la noche), el regreso a clases de los estudiantes, la apertura normal de las bibliotecas, tiendas y, en pocas palabras, la vuelta a la normalidad. Pero en la luquesía todavía se tiene otra oportunidad de divertirse antes de que lleguen las lluvias y el frío. Llega la feria, los mercados, los juegos pirotécnicos, la procesión de las reliquias conquistadas a los pisanos, las fiestas medievales, la apertura de los muros, los mercados de antigüedades, las ferias de las flores, conciertos, muestras y expos de todo tipo. Además, esto me hace sentir más próxima a México porque en septiembre no sólo mi país tiene su fiesta y empieza, desde mi punto de vista, la parte más intensa y festiva del año. Es chistoso pensar cómo vine a dar a una ciudad que también se festeja en septiembre como México y como yo que cumplo año en este mes.

Basta por hoy es suficiente explicar mi larga ausencia por estas zonas de la red. En realidad el letargo inició sólo después de que mi madre regresó a México. Antes de eso sucedieron muchas cosas. Hay un montón de toneladas de experiencias por contar: mi boda a la italiana que resultó un fiestononón, el bello papel de turista por varias ciudades italianas con mamá, el viaje a Francia con ella, las aventuras en Roma, mi extraño estado migratorio y, desde luego, mis paseos astrales en esta nueva etapa de la vida como esposa que se siente parecido a crecer y convertirse otra vez en mujer.


Y sí…. de nuevo regreso a México. ¿Por qué? Ya les contaré. ¡A la próxima! Ciao e buontutto!

3 comentarios:

::júbilo::haku:: dijo...

no importa el día del año, la temperatura en la ciduad de méxico pasa por 18.5 grados... SIEMPRE

Lau dijo...

awww yo extraño taanto la temperatura de la Ciudad de México...me parece que es la mejor que existe... aqui en Cancun la temperatura es bastante agradable en invierno, pero lo que es el verano es infernal, demasiado calor y humedad :s quiero vivir en un clima mejor!!!!

Barbara dijo...

FELIIIIIIZ CUMPLE!!! (atrasado) Y FELICIDADES POR TU BODA (atrasada tambien)