* EL MUNDO ME HA HECHIZADO *




¡ Tengo un anillo en mi mano !



Todo septiembre estamos de fiesta.
! Mi blog cumple dos anos de vida y yo 29 !

( ¡Voy de regreso a Mèxico !)

domingo 19 de abril de 2009

Por un relleno de pastel

Pasa siempre así. Los sábados se convierten en un hastío. Pienso que es sábado y me viene en mente que deberíamos estar juntos nosotros los tres cabezones, simplones que nos divertimos viendo pasar las aves, comiendo pasta con chipotle junto al mar toscano, viendo nubes pasar esperar el momento en que el sol declina y por algunos momentos poder admirar desde las colinas de Lucca, las isletas que están frente a la costa.


Y hoy es sábado, como los son todos los sábados sin ti: buscando en internet cosas inciertas, pasando el tiempo, entristeciendo, pensando que si Italia fuera como ir a Tepoztlàn o Valle de Bravo, así de cerca y barato, ya estaría allí con ustedes desde el viernes a las 7 de la noche. Pero luego pienso: Nop, quizá si Italia -ese país que no sé exactamente porqué me ató de la noche a la mañana-, estuviera más cerca, no me tocaría pasar por estos azotes mentales y temblores espirituales de ir y venir, ser de dos lugares, amar los dos países, partirse en dos todos los días…

Y este sábado, solitario como todos los otros sin ti, buscando sugerencias para hacer un pastel Ópera, topé con una videoreceta musicalizada con una voz de ángel herido interpretando La Wally de un tal Alfredo Catalani. Y ahí voy hundiéndome en la letra de la canción gritando, llorando:

Ne andrò lontana,
Come va l'eco della pia campana,
Là, fra la neve bianca;
Là, fra le nubi d'ôr;
Laddóve la speranza, la speranza
È rimpianto, è rimpianto, è dolor!

Y ahí voy yo de vuelta con la cabeza inflada de pensamientos y presagios, preguntándome ¿Pero quién carajos escribió esto? ¿De dónde es? ¿Qué mosco le picó para componer esto? No obstante, gritar padeciendo Me voy allà donde la esperanza es dolor, viene precedida de la frase ENTRE LA NIEVE BLANCA, que me llena de alegría y estallo. Me transporto a las montañas, al pacto que hice con ellas, a las horas de contemplación de Lucca y de su mar desde la cima de la montaña, blanca silenciosa, eterna. Es la nieve, siempre la nieve.

En internet sale el peine: Catalani es de Lucca. ¡Diantres-caspita-demonios! No lo creo. Pero qué coño tienen que venirme a recordar en tardes de hastío y desesperanza como esta que ahí está siempre un A* lucchese que piensa en mí, que será mi esposo. Que cuando estoy por aventarme del balcón, llega él y su ciudad en forma de ópera, de rayo de luz, de colibrí y me recuerda que incluso en este sábado con ánimos bajos -por no decir en el suelo-, está lleno de mí, de él, de este binomio de lejos-cerca que no es ausencia sino riqueza, es esperanza. ¿Por qué Lucca, la ciudad que me acogió, se presenta ante mí de una forma o de otra en los momentos más críticos del ánima?

Carajo, ya Giacomo Puccini ha sido uno de mis Top Ten desde la secundaria, me agarra de sorpresa y me azota en las paredes despeinándome. Pero nadie me advirtió que yo iría a parar algún día a su ciudad amurallada, cantando cantos en un idioma que aprendí a dominar con dulzura y tinta anaranjada. Y ahora llega este tal Catalani en el momento justo para decir: Hey, cabezona, chiorba, Ya regresó la primavera; aquí estamos, esperándote. Deja de llorar que la vida es para celebrar ¡con todo y boda!

El video se repite una y otra vez. Lloro desesperada unos minutos y luego ¡de la tristeza no queda ni huella! Y así, el sábado se transforma por un relleno de pastel.

2 comentarios:

La Extracomunitaria dijo...

mi querida Venecia! sigo disfrutando tus posts, aunque sea de lejitos! Date una vueltecita por mi blog, me hacen falta consejos!

Yeyu dijo...

Hola venezia.
todos solemos tener esos "sabados"
pero animo! q todo pasa, y ya tus sabados pasasan a ser unos sabados felices
beoss