* EL MUNDO ME HA HECHIZADO *





¡ Tengo un anillo en mi mano !



¡ y también la fecha !
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martes 14 de julio de 2009

! Mamá viene a nuestra boda !


Nunca fue mi intención casarme en Italia sin al menos un miembro de mi familia presente. A fin de cuentas, Dios ha escuchado mis deseos y se han vuelto realidad, justo como el unicornio.

Espero a mi héroe, a alguien extremada e infinitamente especial. No sé si este viaje que realiza mi personita espacial-especial es fruto de la exhaustiva planeación de nuestra boda o simplemente porque este año el cielo me sigue colmado de glorias.

La fortuna sigue estando de mi lado y, como desde hace unas semanas, la sopa de distintos sentimientos cambia de sabor día tras día. ¡Qué buena sopa me estoy echando, caray!

Ayer, sin embargo, me sentía retraída y no era porque me la pasé la jornada entera limpiando persianas, puliendo marcos de madera, limpiando los vidrios de las ventanas y volviendo la casa aún más pulcra, sino porque estaba muy ansiosa, en espera. Pero a las 10 de la noche, las 3 PM en México, una llamada a mi país cambió por completo mi estado de ánimo: “Ya estoy lista”. Esa frase fue suficiente; respiré profundo y dormí tranquila.

¡En estos momentos mamá está atravesando el Atlántico a bordo en un avión que la traerá a Roma!

Al lado del escritorio desde donde escribo esto hay una ventana desde donde veo las colinas y montañas toscanas. Pienso en que dentro de poco, mamá gozará de este hermoso paisaje conmigo y eso me hace completamente feliz no sólo por las vacaciones que nos esperan juntas sino porque será testigo de nuestra boda civil.

Ahora me apuro a ducharme y preparar mi mochila al hombro. Tomaré el tren del mediodía a Roma y a las 5 y media de la tarde iré a Fiumicino a recoger a mi mami. Cavolo, estoy tan contenta que… ¡aaaaaaaahhh!

viernes 3 de julio de 2009

! Es el 24 de julio !



Sé perfectamente que es,-digamos- raro, curioso; que parece un cuento de princesas y unicornios contado una niña que ve las estrellas. Pero no. Después de todo, mi vida -nuestras vidas- dejaron a un lado el camino más corto y tomaron la vía más lenta, más tortuosa, llena de curvas, colinas, montañas y mares.

En diciembre del año pasado, justo al atardecer del último día, A* puso un anillo en mi mano después de haber anunciado a mi madre nuestra fantasiosa intención: casarnos.

El dónde, como, cuándo, a qué hora, de qué manera son preguntas que se respondieron en la primera mitad del año que yo pasé en México y él en Italia. Si tuviera que describir las emociones que hemos pasado en los últimos meses, lo haría pensando en las características de un verano enamorado de la primavera o de una lluvia monzónica que a su paso deja flores de colores irreales y escandalosos, lleno de mariposas y música, siempre música. Lo fuerte lo débil, lo durable y lo efímero, lo lejano y lo cercano, todo eso coexistiendo al mismo tiempo. Sí, creo que así podría describir las emociones de los últimos tres años, aún más acentuadas en los últimos meses.

No obstante, lo agridulce del ir y venir permanentemente y dejar México para regresar a Italia y viceversa, hay algo maravilloso en esta aventura de vivir. Aquí estamos, aquí estoy en esta calurosa noche de verano en la campiña toscana, con una luna esplendorosa en vísperas de la primera mitad de nuestra boda.

Es mi sexto viaje a Italia, mi tercer verano, el verano de nuestra boda. Luego de hacer saltos mortales, trajinar entre oficinas, consulados, embajadas, repartir dinero, firmar, declarar, hacer filas, volver a pagar, llorar, volver a pagar, tomar el avión, el tren, volver a llorar, volar presentarme aquí y allá, hemos conseguido la fecha para la ceremonia civil: el 24 de julio al mediodía.

Sí, lo sé, lo sabemos, lo saben: en pocas palabras la boda civil es YA. Estoy tan feliz y tan contenta que –oh por Dios- estoy en shock y no puedo describir mi estado emocional tan fácilmente. Sin embargo, no podía dejar pasar más tiempo sin que lo gritara a los cuatro vientos y decir al mundo que sí, que he logrado ver en el cielo al unicornio que la niña buscaba en cielo. Y pienso que por los signos de vivacidad y fantasía que da la propia realidad, no tiene nada de cuento puesto que la vida en sí es maravillosa como maravilloso será el mediodía del 24 de julio de nuestra boda civil, ¡como maravilloso será el 19 de diciembre nuestra boda en México!

jueves 4 de junio de 2009

Bicicleta para celebrar

Es cierto. Fue hace un año. A estas horas yo estaba respirando profundo y suspirando llena de alivio y alegría. Lo había hecho, me había titulado.

La verdad es que apenas ayer por la noche me di cuenta. Un amigo que está en vías de titulación me visitó ayer y me hizo caer en la cuenta que ha pasado un año. Todavía me acuerdo de los tacones tipo zancos con el que arreglaba el auditorio para recibir a los sinodales. Me fue muy bien, con mención honorífica y goyas. Todo fue genial y con ello concluyó un proceso de dos dècadas porque siempre me la pasé estudiando.

Un año después estoy con las nalgas adoloridas. ¡Ja! Cuántos logros, ¿eh? Resulta que para celebrar este día de alegría, esta mañana hice algo que deseaba desde hace 4 meses: pedaleé mi BICIPUMA. Dado que me dieron la credencial de académico de la UNAM, puedo seguir usando lo servicios a la comunidad universitaria.

Ahí iba yo, en una ciclopista que antes recorría todos los días a pie en la época en que estaba por concluir los cursos de italiano. El recorrido es corto en bicicleta.

A veces me da coraje o nostalgia (¿son esos síntomas de la madurez?) porque cuando iba regularmente a la Facultad no había ni bicis, ni pistas, ni tantas rutas de Pumabús, ni el Circuito interior era Patrimonio de la Humanidad. Este último hecho trajo consigo un montón de ventajas para moverse dentro del campus. Ciudad Universitaria parece estar más organizada, con nuevos espacios y estacionamientos. Y, como decía, me invade una mezcla de coraje, nostalgia y me doy cuenta del paso del tiempo cuando pienso que antes me movía a pie cargando un montón de libros no sólo por los cursos de italiano y portugués, sino porque también fueron los años en que adelanté materias para concluir un año antes mi carrera.

Todos lo días, en el sopor de las tres de la tarde, atravesaba los institutos y las facultades desde Políticas hasta el CELE, con prisa, calor, hambre y tres kilos de libros. A las cinco debía estar de vuelta en la Facultad para tomar las materias que adelantaba. Luego correr a mi trabajo como enseñante de español, luego a mi casa a hacer más horas nalga haciendo mis tareas, a veces a los dos programas de radio que en aquella época me acogieron como practicante. ¡Qué desmadre!
Y todo eso valió la pena. No sólo por la coronación de hace exactamente un año y la cara de júbilo de mi mamá cuando rendí protesta, sino porque la vida desde hace un año ha sido tremendamente intensa al grado de llegar a este jueves 4 de junio, a punto de irme a Italia, a punto de vestirme de novia y decir “Claro que quiero casarme contigo Ale”.

En este último año la mitad del tiempo se me ha ido al lado de él, en la casa italiana. He ido arreglando la casa, poniendo flores, plantas, pintando; reacomodando las recámaras, el granero, el huerto, la terraza, el baño; cambiando cosas de lugar de modo que dentro de unos meses se convierta en el centro de operaciones de nuestro matrimonio. La otra mitad la he invertido en México en la segunda gran aventura que me ha traído este año: la adjuntía en la Facultad. Con ello, regresé a mi alma mater, a la UNAM y, con ello, me actualicé, recordé los nombres de las cosas que había olvidado. Eso, señoritas y señoritos, es la NETA.

Tengo todavía una semana antes de volar a Italia para regresar a pedalear mi BICIPUMA. En realidad, el trasero también me duele porque luego del paseo bicicletero de la mañana fui a plantarme a la Biblioteca Central a revisar 50 de los exámenes de los alumnos, apenas la mitad de los que debo revisar en estos dos días. Y sí, también lo hice a propósito; lo hice justo hoy a un añito de haberme titulado, a un año del final de una etapa, a un año del inicio de otra. Después de todo, los recorridos a pie, en bici han sido para mí formas de medir el paso del tiempo y hoy celebro un año.

miércoles 3 de junio de 2009

Esta tarde para mi vestido

Esta tarde será.

Vine a asomarme aquí porque quiero registrar en este espacio sideral que en unos minutos salgo con mamá para comprar EL VESTIDO para mi boda civil.

En una semana y media me voy a Italia. Todo está llegando a sus tiempos y los detalles los contaré más tarde.

Besos, muchos muchísimos!

A piú tardi!

sábado 9 de mayo de 2009

¡Ya llegaron!

!Y sí!
¡Ya llegaron a Santiago de Compostela!

"El modo de valorar el grado de educación de un pueblo y de un hombre es la forma como tratan a los animales" - T.A. Edison


Y bien, gran parte de los animalitos que recorrieron el camino de Santiago no tienen un hogar. Quizá el sueño por el que ofrecieron su camino era encontrar su familia. Ruego para que algún hombre o mujer tenga a la vez el sueño de encontrar un amigo que dura TODA LA VIDA.

¡Vivan los pequeños gigantes!

No compres, ADOPTA

http://blog.elcamino2009.com/

viernes 1 de mayo de 2009

Peluditos peregrinos

Entre los millones de planes que tengo para los años futuros, está recorrer el camino de Santiago. Tomar mi mochila, buenos zapatos deportivos, sombrero de ala ancha y caminar, caminar, caminar, como mis padres me enseñaron a hacerlo desde niña. Cuando caminamos los campos y las ciudades como peregrinos, el recorrido adquiere otro significado y uno de tus más profundos deseos te es concedido al llegar al lugar depositario de tu travesía.

Estos peregrinos se encuentran en alguno de los caminos que llevan a Santiago de Compostela, desde Málaga, en el sur de España, en un camino que dura 7 semanas. Estas son unas fotitos de la aventura.


¡Oh! esperen. ¿PERO QUIÉNES SON ELLOS?

¿Son peregrinos de cuatro patas!

¡Son unos maravillosos perros! Ellos, junto con sus ingeniosos amigos humanos, buscan fomentar en las personas y en el mundo el RESPETO por la VIDA, por los ANIMALES y sus DERECHOS. Así que, esta ruta de peregrinos tan importante desde la Edad Media para el mundo cristiano como los caminos que llevaban a Roma o Jerusalén, en estos días se enriquece con el andar de estos fabulosos animalitos.


Como todas las mañanas, al echar un vistazo a las noticias de México, Italia y el mundo, he visto esta noticia muy curiosa, de esas que –entre tantas malas sobre catástrofes, guerra y epidemias- te provocan la sonrisa matutina que dura todo el día y los siguientes.

En este momento no puedo unirme a ellos, pero sepan que desde acá -desde la Ciudad de México- hago oración por muchas emergencias pero también por su iniciativa, por sus peticiones y por las personas que tiene el coraje de defender a los animales. Personas que no se tragan la excusa de que si un animalito está solo en la calle, esperando atravesar una avenida, no es debido a que ése era su destino, sino a la irresponsabilidad y falta de escrúpulos de alguien que lo abandonó. Yo desde acá pongo mi pala de arena, los pongo en mis deseos y oraciones, les mando miles de besos y porras y difundo su maravillosa travesía.


¡Adelante, la vida está de nuestro lado!!
¡Que tengan buen camino y excelente arribo a Santiago!
El link de la aventura es

domingo 26 de abril de 2009

Instrucciones para estornudar

Aprenda a hacerlo de la manera adecuada: hacia el ángulo interior del codo. Entonces, estornude y piense...

"La desorientación disminuye la capacidad de resistencia". El miedo mata más rápido.

A los prisioneros nunca se les deja hablar entre sí, no se les permite reunirse; los aislan.
Por favor, cuídense mucho, protéganse, aprendan a estornudar y piensen qué es lo que nos está pasando y por qué.

¡Un beso a tod@s -sin precaución- desde la Ciudad de México!

domingo 19 de abril de 2009

Por un relleno de pastel

Pasa siempre así. Los sábados se convierten en un hastío. Pienso que es sábado y me viene en mente que deberíamos estar juntos nosotros los tres cabezones, simplones que nos divertimos viendo pasar las aves, comiendo pasta con chipotle junto al mar toscano, viendo nubes pasar esperar el momento en que el sol declina y por algunos momentos poder admirar desde las colinas de Lucca, las isletas que están frente a la costa.


Y hoy es sábado, como los son todos los sábados sin ti: buscando en internet cosas inciertas, pasando el tiempo, entristeciendo, pensando que si Italia fuera como ir a Tepoztlàn o Valle de Bravo, así de cerca y barato, ya estaría allí con ustedes desde el viernes a las 7 de la noche. Pero luego pienso: Nop, quizá si Italia -ese país que no sé exactamente porqué me ató de la noche a la mañana-, estuviera más cerca, no me tocaría pasar por estos azotes mentales y temblores espirituales de ir y venir, ser de dos lugares, amar los dos países, partirse en dos todos los días…

Y este sábado, solitario como todos los otros sin ti, buscando sugerencias para hacer un pastel Ópera, topé con una videoreceta musicalizada con una voz de ángel herido interpretando La Wally de un tal Alfredo Catalani. Y ahí voy hundiéndome en la letra de la canción gritando, llorando:

Ne andrò lontana,
Come va l'eco della pia campana,
Là, fra la neve bianca;
Là, fra le nubi d'ôr;
Laddóve la speranza, la speranza
È rimpianto, è rimpianto, è dolor!

Y ahí voy yo de vuelta con la cabeza inflada de pensamientos y presagios, preguntándome ¿Pero quién carajos escribió esto? ¿De dónde es? ¿Qué mosco le picó para componer esto? No obstante, gritar padeciendo Me voy allà donde la esperanza es dolor, viene precedida de la frase ENTRE LA NIEVE BLANCA, que me llena de alegría y estallo. Me transporto a las montañas, al pacto que hice con ellas, a las horas de contemplación de Lucca y de su mar desde la cima de la montaña, blanca silenciosa, eterna. Es la nieve, siempre la nieve.

En internet sale el peine: Catalani es de Lucca. ¡Diantres-caspita-demonios! No lo creo. Pero qué coño tienen que venirme a recordar en tardes de hastío y desesperanza como esta que ahí está siempre un A* lucchese que piensa en mí, que será mi esposo. Que cuando estoy por aventarme del balcón, llega él y su ciudad en forma de ópera, de rayo de luz, de colibrí y me recuerda que incluso en este sábado con ánimos bajos -por no decir en el suelo-, está lleno de mí, de él, de este binomio de lejos-cerca que no es ausencia sino riqueza, es esperanza. ¿Por qué Lucca, la ciudad que me acogió, se presenta ante mí de una forma o de otra en los momentos más críticos del ánima?

Carajo, ya Giacomo Puccini ha sido uno de mis Top Ten desde la secundaria, me agarra de sorpresa y me azota en las paredes despeinándome. Pero nadie me advirtió que yo iría a parar algún día a su ciudad amurallada, cantando cantos en un idioma que aprendí a dominar con dulzura y tinta anaranjada. Y ahora llega este tal Catalani en el momento justo para decir: Hey, cabezona, chiorba, Ya regresó la primavera; aquí estamos, esperándote. Deja de llorar que la vida es para celebrar ¡con todo y boda!

El video se repite una y otra vez. Lloro desesperada unos minutos y luego ¡de la tristeza no queda ni huella! Y así, el sábado se transforma por un relleno de pastel.

miércoles 11 de marzo de 2009

Pan de plàtano y teletransportaciòn

Es oficial: he sido aceptada como profesora adjunta remunerada en la Facultad de donde soy egresada, por supuesto, en la UNAM. ¡Yeaaaaah!

Ninguna de las cosas grandes e importantes de la vida son facilitas; heme aquí con casi una semana sin poder conciliar el sueño.

En diciembre pensé: “En cuanto empiece marzo, me muevo y me informo de los 5 tópicos pendientes para este fabuloso 2009: matrimonio, posgrado, viaje de mamá, trabajo post-titulación, salud”.

Desde la semana pasada he dejado de dormir adecuadamente. La razón: debo hacer coincidir 4 grandes eventos que dibujarán los caminos de nuestros próximos años: por supuesto, el matrimonio, las vacaciones de mamá, los tiempos para tramitar el ingreso al Master en Italia, los tiempos para solicitar una beca, traducción y legalización de 10 mil documentos.

Pero las cosas están coincidiendo poco. Parto del hecho que como, profesora en la Universidad, mi obligación es terminar el curso en junio. Soy feliz ahí, me da dado nuevos aires y obvio, nuevas perspectivas en mi especialidad. Ademàs, ¡es la neta estar frente a un grupo! Sin embargo, por otra parte, en Italia los trámites para el matrimonio no pueden comenzar sin que yo esté allí diciendo ante no sé quién: Sí, yo ET, teléfono- mi casa, pretendo contraer matrimonio acá. ¿Dónde tomo mi turno? Si tuviera un teletransportador disponible, haría todo al mismo tiempo y así lograría conciliar todos los plazos y fechas! Pero no está siendo así…y sufro un poquitín estos días.

Y bueno, siendo como soy, metiéndome donde no me llaman: dada las propiedades curativas hacia alma y cauce de energía, estoy a punto de iniciar un nuevo proyecto de repostería. Tambièn he retomando las clases de español para necesitados (hahah).

De algo estoy segura: voy a hacer todo y todo va a salir como debe. Quiero todo, sí, pero lo harè paso a paso. Por ahora, sólo por ahora, sí que estamos probando lo agridulce que es estar en dos continentes pero preparando una dulce unión; de estar cada quien en su trabajo, pero imaginando que pronto la vida cambiará, se replanteará y nos traerá una parte importante de las cosas buenas que hemos procurados a nuestras vidas durante nuestros añitos en la Tierra.




Las penas con pan son buenas, dicen. He preparado este pan de plátano con almendras mezclando plátanos maduros, harina, huevos, azúcar, polvo para hornear, bicarbonato, sal, leche y almendras. Se mete al horno, se pone Turandot de Giacomo Puccini (toscano, nacido en Lucca, por cierto), se espera media hora y se tranquiliza el espíritu… ¡Tengo fe en que las cosas se acomodarán en su lugar!

domingo 8 de marzo de 2009

Hoy, mañana y todos los dìas

¡ El siglo internacional de la mujer !
¡Vivamos todas y todos, juntos y en paz!